dimarts, 26 de juliol de 2016

Páginas negras

Con el café, esta mañana y ante mi ordenador, me disponía a escribir. Hubiera querido confeccionar palabras veraces y comprometidas, no como la palabrería que oigo por ahí, que en aras de democracia, igualdad, libertad o justicia y con la boca bien pequeña, nos engañan. Las palabras de los mismos que rompen al instante, a su conveniencia, las reglas del juego.
Pero no, hoy no he tenido buen día. He preferido dejar el borrador de notas en blanco porque no hubiera hecho otra cosa que escenificar, como en una pantalla imaginaria, a zombis, como los de La noche de los muertos vivientes, que en su día emulara Michael Jackson en Thriller, pensando en los personajes que se mueven a mi alrededor, convulsos y agitados, violentos, interesados y egoístas.
Tengo una sensación muy extraña. Mi pensamiento se ha quedado abrumado entre sorbo y sorbo de café, igual que él,  amargo y negro.
Iba a escribir sobre esos fantasmas que se mueven en su mundo sembrado de espectros, (que conste que no me refiero a los políticos, que también), tenía previsto escribir sobre mi familia.


De la sección HECHOS DE DESECHO , que son las verdades que no oculto.


diumenge, 24 de juliol de 2016

Eras tú. Tú eras



Hablé con el informático de la posibilidad de saber la identidad de un comentarista impertinente y anónimo que visitaba mi blog.
Y me dijo:

–No es difícil averiguar la Ip del ordenador desde dónde se emiten los comentarios, saber el navegador que se utiliza e incluso la localización del emisor. Es cuestión de paciencia, de ir comprobando datos, afinando la hora, pero sin saber el Hosting, ni los DNSs, o ubicar la Red, ni el Proveedor de Internet, se hace casi imposible conocer de quien se trata. Pásame los datos que veré que puedo hacer.

Tal como había quedado, a medida que me iban llegando los anónimos iba tomando nota y enviando los datos al informático.
Una mañana el técnico me llamó por teléfono para darme las conclusiones del análisis de aquellos mensajes.
Quedé perpleja tras la explicación.
Los datos coincidían con un “amigo virtual” por el que tenía simpatía y del que jamás hubiera sospechado.
Por la misma decepción que sentí, quise dejar de pensar y enfrié el tema.

Hace un rato he vuelto a retomar el asunto.

Repasando su entorno virtual, el anónimo, un poco fantasma si lo era. Recuerdo en una ocasión que nos convocamos para vernos en persona con otras amistades de la red, pero no acudió, entonces me pareció, más que por poner una excusa,  por timidez. Después me di cuenta que no sabía si su nombre era real o no, que ni conocía su imagen (camuflada tras un avatar), que presumía de habilidades literarias pero ninguna de cosecha propia, que sumaba contactos y seguidores variopintos que ni siquiera secundaban la línea de su pensamiento ni la de sus refinados gustos, que comentaba siempre enjabonando, a veces con Ph neutro y otras muchas, educadamente, con Ph ácido.
Nunca me importaron sus discrepancias sanas, ni que se decantara con exaltación hacia un lado de la política distinto al mío, ni los chismes que me contaron acerca de sus gustos en las relaciones. Solo sé que un día, sin más, me eliminó de su lista.
¡Toma bloqueo!

 ¿Quién era en verdad?
 Un perfecto desconocido. Como lo son tantos en esta red. Amigo virtual venido a comentarista, impertinente y anónimo. Tu credibilidad se escapó por la grieta de la duda.
Me alegro de haberte perdido de vista, a ti y a aquellas amistades fantasmas que también desaparecieron.
Cosas de la red.




dijous, 21 de juliol de 2016

Al rescate

¡Qué bueno es estar así! 
Remando siempre hacia arriba, y aunque todo venga mal, tener la fuerza para seguir...
de Celeste Carballo

Llevo unos días de recuperaciones varias.
La más importante, y sin punto de comparación, ha sido la de mi madre que ha regresado al mundo vital perdido tras el último ingreso hospitalario y se encuentra mejor.
Y en otro ámbito, hace una semana que en menos de 24 horas, sufrí la muerte súbita de mi iMac de sobremesa y de mi MacBookAir. Si, si, los dos juntos. Un caos.
No daba crédito a estas perdidas.
Mis últimos escritos desaparecidos, desaparecido también el curso del proyecto de una película, compromiso adquirido que he de presentar en noviembre en el Aula Magna del Hospital Clínico y mucha música, fotos, documentos, y.… todo.
Víctima de la ley de Murphy por una cadena de desaciertos, entre ellos, la ausencia de copias de seguridad por borrado accidental.

Visto lo visto y dado que no puedo salir de vacaciones por mis obligaciones, me he dedicado a explorar nuevos terrenos.
He destripado el ordenador. He extraído el disco duro. Lo he colocado en una carcasa con conexión USB, y lo he convertido en un disco duro externo. He recuperado todo.

El portátil irá al servicio técnico.
Un iMac nuevo, recién comprado, ya funciona sobre la mesa de mi escritorio.
Mucho gasto si, pero al fin y al cabo es materia y poco vale.
Me desgastan otras cosas, como ser la única de la familia (¿tengo familia?) que soporta desde hace años (toda la vida), el cansancio moral y físico de atender cada día a las necesidades de mi madre, que son muchas.

Pero amigos, duermo muy bien, cómoda por la conciencia tranquila y agotada por el cansancio.



De la sección del blog ECHOS DE DESECHO que son las verdades que no oculto

divendres, 8 de juliol de 2016

Lluvia de julio

Acabo de abrir ventanas. El cielo está plomizo. Empiezo a escuchar un repiqueteo de gotas sobre las hojas del naranjo. Caen con fuerza. En unos instantes sentiré la presencia de la
geosmina, ese aroma a tierra mojada que me evoca agradables sensaciones. Hace calor. Tras el velo de lluvia deseo que se modere el estrago que me causa. Los mirlos revolotean. Su aleteo inconfundible me resulta familiar. Los pájaros gorjean alborozados.  Es temprano y todo está en silencio.
Se ponen en marcha los ventiladores del aire acondicionado del vecino, se oye el ronquido de aquel y las toses de los otros.
Qué será que siempre hay un disturbio detrás de los humanos.
Buenos días a todos.

dijous, 7 de juliol de 2016

La evidencia nació en primavera

Hay quienes publican el cartel antes de haber escrito la obra de teatro, que es lo mismo que empezar a construir la casa por el tejado. Lo de hacer teatro les viene de familia y es habitual en ellos, por eso no les ha debido de importar el orden de los factores, comerse la lengua y tener que anunciar a "bombo" (nunca mejor dicho) y platillo, el evento. Y la casa ya tiene tejado. Los cimientos, esa bagatela, los irán fortaleciendo y eso, esperando que la lotería de la convivencia con el paso del tiempo soporte la presión de los avatares de la vida.
Estos temas quedan en las entretelas de ellos, de los suyos. Si hubieran sido los otros, las afiladas críticas, propias de rectos principios en apestosas bocas de lengua viperina, hubieran caído sin piedad. Soy testigo.
Y hete aquí, que en cuestión de rasero la vida se equivoca.
Por eso suplico al destino que devuelva a cada uno el mismo trato que da.
Sería lo justo.
De ser así, a esos, no les arriendo las ganancias con lo que les espera.


*** De la sección Hechos de desecho de este blog que son las verdades que no me callo

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