dimarts, 10 de maig de 2016

El sonido del cascabel

El asesino depositó el cadáver en la entrada de las cocinas del buque. Sabía que con en el cambio de guardia encontrarían el cuerpo.
De madrugada sonó la alarma.
A petición del inspector, el capitán instaló en cubierta un puesto de control para organizar las entrevistas. El cónsul Sinhambre acusó al chef del secuestro de su esposa, alegando que, desde el inicio de la travesía, ella solo quería estar con él para gozar de sus pucheros.
Holmes, inspeccionaba el cadáver. No presentaba signos de violencia pero rezumaba espuma por la boca. Como causa de la muerte se inclinó por el envenenamiento, pero, al descubrir dos marcas de mordedura bajo los senos de la mujer, las relacionó con en el tintineo de víbora, que escuchó en el camarote del cónsul la noche que le invito a cenar. El caso dio un giro.
— Cuestión de observación, querido Watson.

Presentado en el Concurso de Microrrelatos del Museu Maritim de Barcelona
Frase obligada: con el cambio de guardia encontrarían el cuerpo

Publicado en el libro del evento por el Museum Maritimo de Barcelona en pagina 25 con seudónimo: Aurora boreal. En este enlace aquí




3 comentaris:

  1. A este Sherlock no se le escapa una.
    Un abrazo, Anna

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  2. Enhorabuena porque este relato haya llegado al papel , se lo merece . Un abrazo .

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  3. Enhorabuena,merece tal publicación,tiene todo,su punto de suspenso bien logrado y esa imagen perfecta para tu texto.
    Un abrazo.

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