dijous, 30 de juliol de 2015

Fresas y cava





Al preguntar por mis gustos te contesté sin rodeos: fresas con cava.
Nos sumergimos en el placer de esas delicias.
Al alba, me despertó el trino de un mirlo. Una suave brisa entraba por el portalón del jardín. Percibí el aroma de café recién hecho. Te acercaste a mi. 
En ese instante una excitación recorrió mi cuerpo y me deshizo.
Me untaste en una tostada de pan con mantequilla y me engulliste sin piedad.
Tu sonrisa burlona ya me lo había advertido al decirme: nena, estás para comerte.




Variación de una idea prestada, traída y llevada,  que descansará en este blog.
Gracias Andrea.Y.Y.

dilluns, 27 de juliol de 2015

El vuelo de una sámara enamorada








Me siento libre al arremolinar el aire en la vorágine de un vórtice. Cuando el viento me acaricia, con lividez, me enarbola en un revoloteo alto. Me abro y mi semilla fertiliza el terreno por donde pasa.
Y germina.
Me convierte en arce para darte sombra o regalarte flores de corimbo.
Con el sirope de mi savia culmina mi viaje de placer, en el dulce postre de tu sobremesa.









dijous, 23 de juliol de 2015

Desvanecido




Muchas tardes me siento en el banco de piedra del mirador. Desde allí diviso, al frente, la silueta inconfundible de tu ladera. Las formas caprichosas de tus rocas. Tu macizo, tan pronto erguido hacia el cielo como adentrado en el valle. Haces honor a tu nombre: Mont Serrat, obra de arte tallada con sierra.
Observo tus balmas y tus cuevas. Se me antojan como un abrazo protector de la roca horadada por el viento, que cubre mis espaldas como un capisayo.
Tal vez sea yo quien busque abrigo para calmar lo que siento con mis gélidas emociones. 
Tú y tus rocas estáis impregnadas de misterio. 
Bajo la sombra de las encinas y entre acebos del sotobosque, siento el silencio, interrumpido a lo lejos por el rumor del agua que en su bravura de espuma blanca, me habla, mientras precipita su cauce acariciando las riberas en su descenso. 
Pronuncio tu nombre en un grito flamígero y espero el eco de tu respuesta, que no llega. 
Te he perdido en mi mirada. 
Me alzo en vuelo alto y libre como un águila perdicera. Me he vuelto depredador. Planeo en el deseo de declararme a ti. Invento piruetas para que veas que mis alas arremolinan el aire cálido que exhalo, que es aire enamorado.
Dicen que estoy loco y que tú eres un imposible.
Y es verdad que tu silencio me parece abismal.
Y que mi mente se vacía.
Y que resuenan en mis oídos como repiques de campana.
Y que se agita mi respirar.

— Josep, Josep — le llama Montse, dándole palmadas en la cara.
— Que ha passat, no em recordo de res.
— En arribar al cim i veure el precipici has perdut el coneixement.

Mis párpados se aligeran.
Veo de nuevo la luz.
Estás conmigo y tu cara tan cerca.





dilluns, 20 de juliol de 2015

Cuestión de bloqueos


Dedico el olvido a los ex y las ex virtuales. Ellos ya saben quienes son.



— Le envié un mensaje: “Me parece muy bien que te desahogues. No dejes de hacerlo para que no se resienta tu inestabilidad emocional.
Tu pensamiento, polarizado y dicotómico, etiqueta como polichinelas de la escritura a los que no llegamos, según tu criterio, al nivel que hay que tener para hacer literatura. Ese, en el que tú crees estar”.
Le pareció una ofensa y acabó la relación de manera caótica.

—¿Te bloqueó?

— Si. Cuando se le replica, se le contraría y se le dicen las verdades, no sabe hacer otra cosa. Si lo hace con otros ¿por qué no iba a hacerlo conmigo?.
Bloquear es el deporte más resolutivo de este medio. Las relaciones que se establecen, esas tan frágiles, son las que a la primera embestida, se rompen. Y...¡zas! surge, entre otras cosas, el bloqueo facebuquista, ese que quiere decir: “si te vi, no me acuerdo”

— Pues ya sabes “A enemigo que huye, puente de plata”

— Si, si, además de facilitarle el camino, yo también conjugo el verbo: yo bloqueo, tú bloqueas, el/ella bloquea... ¡Anda que le den!

dimecres, 15 de juliol de 2015

Nessie. Mi protector.Conversaciones en el WC

Siguiendo con el entretenimiento de inspirarse en una foto  y presentar algún relato, en el mes de junio para el concurso del Calendario Microcuentista, he participado con los siguientes textos:

Foto de Christian Pereira Rogel
NESSIE
Me escapé del meteorito que extinguió a los dinosaurios solo por seguirla a ella.

MI PROTECTOR
Qué feliz soy sabiendo que mi monstruo me espera fuera.

CONVERSACIONES EN EL W.C.

— Es tan guapo, tan alto, tan atento.

— Chica, compruebo que estás encaprichada con esa extraña criatura. Con el susto que te dio al salir del lago quién iba a decir que llegaríais tan lejos.

— Ya ves, Julia, me tiene loca. Su mirada profunda como las aguas de su casa, su cuello sensual que parece no tener fin, en él todo es grande. Sin dejar de mirarme, cuando despierto todavía está ahí. Es protector. Me acompaña a todas partes.

— Pues ahora si me voy a creer que alguna ventaja tiene que tener la diferencia de edad.

dimarts, 14 de juliol de 2015

Sevilla 2015

Breve estancia, recuerdos, mucho cariño y versos.


Niña de ojitos tiernos,
que al beber del viento
se me escapa el aire
azuzando tiempos
de un querer de besos,
que rasguen guitarras de cuerdas libres
desatando nudos de soledad,
perfumando espacios
con flor de azahar.

Abre tu puerta niña que yo te quiero...

(Anna Jorba Ricart)
Sevilla. 11 de julio de 2015
Sevilla. 12 de julio de 2015

Sevilla. 13 de Julio 2015

divendres, 10 de juliol de 2015

Embustes del chat

Otra sorpresa esta semana con "Embustes del chat " Microrrelato ganador en la Cadena Ser de Radio Castellón.
La frase obligada era "cita a ciegas"


Una verdadera cita a ciegas fue nuestro primer encuentro. 
Cuando te tuve delante de mi no vi nada que coincidiera 
con lo que me contabas detrás de la pantalla. 





dimecres, 8 de juliol de 2015

Ausencias

"Hay un tiempo para todo. 
Sí. 
Una época para derrumbarse, una época para construir. 
Sí. 
Una hora para guardar silencio y otra para hablar".
y yo
tratando de comprender tu por qué.


dilluns, 6 de juliol de 2015

Por si volvieras


Cada tarde en la estación tomamos un café a la hora que ella regresaba. 
Es nuestra única vía de esperanza.


dissabte, 4 de juliol de 2015

Intimidades

Óleo de Oskar Kokoschka
Por la persiana se filtra una tenue luz que desdibuja tu figura. Presiento que no te atreves ni a mirarme. Para mi es la prueba de fuego capaz de revalidarme como amante, sabiéndome incompleto.
Se funden nuestros cuerpos y los miedos se quedan a un lado.
Me dices: “No corras, Ernesto”. Sonrío. Me imagino veloz como Usain Bolt mientras veo mis prótesis reclinadas en la silla.
Te miro.
Me siento tan feliz.

dimecres, 1 de juliol de 2015

De nada sirve mirar hacía otro lado


Al abrir la puerta la estancia despedía un olor denso de aire caliente y falto de ventilación. 
Allí, en el suelo, estaba Elena.
Se acercó a ella y observó su ropa empapada en orines y apestando a vino.
Llamó a su marido para que la ayudara a levantarla, como tantas otras veces. Mientras, mojó una toalla que puso sobre su frente para despertarla. En esta ocasión no reaccionó. Su tez cérea, su piel fría y la falta de reflejos, auguraban un mal presagio. Llamó a urgencias.

El desorden era manifiesto.
El ruido de la cisterna perdiendo agua se mezclaba con el sonido de la televisión en marcha. Toallas sucias sobre la bañera y en un rincón del suelo una bolsa de plástico con residuos amontonados.
En la cocina los platos sin fregar. Sobre los fogones una olla de caldo con lunas de grasa en la superficie y una sartén con restos de refritos. En la mesa, botellas vacías de vino barato. Los ceniceros repletos de colillas.

Ella, que ahora yacía en el suelo, era la imagen del fracaso: autoestima baja, relaciones frustradas, mala salud, ambiente familiar sin estímulos y el abuso del alcohol con el que, desde hacía años, había escrito su decadencia. Todo control estaba perdido.
Alguien le dijo en alguna ocasión que el alcoholismo era cosa de predisposición genética y que por eso no tenía solución. Tampoco la buscó. Ni ella ni nadie de su entorno más cercano.
Estaba inconsciente cuando se la llevaron.

Sobrevienen los instantes de sentir el peso de la culpabilidad por no haber hecho nada para evitar su deterioro, por haber eludido el deber moral, como familia y no poner soluciones, por haber optado por callar y mirar hacia otro lado egoístamente, ocupándose de los propios vacíos existenciales de cada uno.
Elena nunca aceptó la poca ayuda que le llegó.
Todos la veían caminar en el filo del abismo y hoy, desde ese filo del abismo se precipitaba hacia el vacío.

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