dimarts, 29 d’abril de 2014

El gesto





Parece que no mira y no se le escapa detalle.
Entre lo que ve, lo que imagina y lo que intuye, hace una radiografía hasta la médula.
Me desconcierta su seriedad, que desaparece al empezar a hablar.
No me engaño. Quisiera entender hasta cómo hace para levantar la ceja de su ojo derecho.




dissabte, 26 d’abril de 2014

Plagio del chiste del avión

El primer viaje que hice en avión, del que no tengo recuerdo, fue atravesando el continente africano, desde Guinea a Madrid. Iba en la canastilla, porque era niña de pecho, bueno, de Pelargón que era la leche artificial con la que mi madre me criaba.

Salvo en una ocasión en la que sobreviví a la violencia de turbulencias extremas, llegando a tocar la cabeza con el techo del avión, bueno, tal vez no tanto. Creí que moría de pánico.
Por regla general me gusta viajar en avión.

Las ventajas de viajar en avión son muchas. La rapidez.
Ahora utilizo también el AVE, que vuela, pero no se eleva.

Me gustan los aviones.
Desde los Boeing, pasando por el supersónico Concorde con el que llegué a viajar; los Airbus o el Victa Aircruiser de la última vez que viajé a Australia ¡una pasada¡ o hace unos días, en helicóptero de turismo por Barcelona.

Me conocen en algunos aeropuertos que frecuento, como en el de Gaulle, el de Fiumicino, o este, el Pistarini en el que ahora estoy.

__¡Señora!¡Eh, señora!
__ Si, ¿es a mi?
__Le comunicamos que su avión viene demorado
__Hay qué bonito, qué detalle tienen conmigo estos porteños, es mi color favorito.

dijous, 24 d’abril de 2014

Intrusos adverbios en un texto. Que, a ser posible, habría que evitar ser escritos, para mejorarlo.

Intrusos adverbios en un texto. Que, a ser posible, habría que evitar ser escritos, para mejorarlo.

Qué largo el título ¡eh!

Siempre pensando en un título breve que condensara el contenido del un texto y descubro que puede ser todo lo largo que sea crea necesario, como en esta entrada que aprovecho la ocasión para ponerlo en practica.


  • Otra nueva lección a tener en cuenta es: Evitar todo lo posible los adverbios acabados en mente.

Mientras pienso
oigo los nuevos fantasmas
pulular por mi pensamiento
y sus cacofonías reverberan
en mi mente.


¡Madre mía!
Algunos ejemplos a continuación: 

El microrrelato en versión particular

Una imagen.


dimecres, 23 d’abril de 2014

Por San jordi

 Momento de la retrasmisión en directo
de Wonderland 23 abril de 2013
Las Ramblas acogían a multitud de gente.
En el palacete de Canuda se emitía en directo el programa de radio.
Conversé con un caballero que portaba una rosa y un sentimiento de admiración.
Él era tu padre.


Dedicado a Rosa Gil

dimarts, 22 d’abril de 2014

Resolviendo temas



De nuevo un relato mio finalista en Wonderland. "Resolviendo temas".









RESOLVIENDO TEMAS
Mi marido es un manitas. Tiene asuntos pendientes en casa, que sin falta ha de resolver. El grifo de la cocina pierde agua y el ruidito constante nos molesta. Pondrá fin a esa pérdida cambiando lo que llama la junta de goma. Las plantas del jardín atraen insectos y nos molestan. No soportamos a los que pican. Pondrá fin a su entrada, con lo que llama mosquitera. Aprendo rápido. La gente toxica que merodea, nos molesta. No soportamos su falsedad. Pondré fin a su malicia. De eso me encargo yo. Se llama indiferencia. Es que soy especialista en buenos acabados.


dilluns, 21 d’abril de 2014

Insurrecta

Hay que ser rebelde.
Normalmente si te dicen que no hagas una cosa, al menos a mi, me apetece hacerla más todavía. Bueno, no todo. Aquello que realmente es susceptible a que yo lo quiera hacer. Es decir, que me dicen que no haga el amor, me vuelvo ninfómana. Que me dicen que no coma, me pego una cuchipanda es decir, una francachela. Que me dicen que borre aquello que viene después de es decir, me reboto, es decir, aún lo repito más, es decir, que lo escribo una y otra vez, es decir, que reincido, es decir, me reitero, es decir que digo lo mismo que antes, es decir, que me repito.
Como tengo un verdadero espíritu de rebeldía porque siempre he buscado la felicidad, creo que no usaré, por respeto y por aprendizaje, el es decir, pero a cambio si usaré
o sea,
          en otras palabras,
                                     esto es,
                                                 a saber,
                                                             en otros términos.
La cuestión es ser rebelde, si te hace feliz.

diumenge, 20 d’abril de 2014

Adicción a la escritura

__ De un tiempo a esta parte, creo no tener capacidad para resolver los temas novedosos a los que me he de enfrentar.

__ Me haces gracia, Ernesto. No se a que viene decir esto, cuando siempre has hecho lo mismo. Me he cansado de decirte que tú si que vales, que tú si que puedes. Lo has conseguido todo. Has llegado hasta donde te has propuesto en todos los campos de la vida. _Que otra vez me salgas con eso, mira chico_ no se que decirte.

El condicionamiento de Paulov a mi marido no le sirve para nada. Siempre se ve incapaz.
El año que hicimos juntos los cursos de Pensamiento positivo, parecía que le había quedado claro que “el pesimista vaticina su fracaso”.
Estuvo una temporada muy motivado. Le duró bien poco.
Volvió a la tendencia de creer que no va a ser capaz de nada. Va incluido en el lote de sus virtudes, la gran dosis de inseguridad que lo arrastra. Es su manera de ser, aumentada, desde que lo incapacitaron. Se le vino el mundo encima de pensar en qué ocuparía su tiempo.
Hace unos días, desde que ha empezado las clases de escritura, está desconocido. Su actitud es diferente.
No sale sin su libreta. Siempre está pensando. A todas horas lee, tomando notas, se fija en detalles y escribe, escribe, escribe. Delante del ordenador lo dejo por la noche y cuando me levanto al día siguiente lo encuentro en la misma postura que lo dejé ayer. En cuanto que me ve, me tiene mártir, ya sea en el baño, en la cocina o descansando interesada en algún programa de Tv, que va detrás mío para leerme lo que ha escrito. Me pide la opinión. Se la doy. Y para no perder la costumbre, después hace lo que le da la gana.
¿Va a ser verdad que la escritura crea adicción?
Pues lo tengo claro. No tengo marido por una temporada, aunque...pensándolo bien, en el fondo es un alivio.

dissabte, 19 d’abril de 2014

No encorsetarse


Hubo una mujer que estuvo siete meses ceñida en un corsé de hierros que le sujetaban la espalda. Al estilo Frida Kalho.
Lo aceptó como tantas cosas hay que aceptar.
Pasa lo que pasa y se hace inevitable.
En aquella inmovilidad relativa empezó a escribir.
Hoy es su gran distracción y representa la mayor parte del tiempo que ocupa en su día a día.
Ahora quiere aprender.
Está dispuesta a ser una esponja y absorber hasta la última gota de los conceptos útiles, de los trucos, de las ideas, de las normas y de todo aquello que le pongan a su alcance para escribir mejor.
La palabra nos hace libres y queremos ser libres en la palabra.
Le han regalado un consejo. Lo valora por la estima entrañable a la escritora Elsa Lopez, cuando le dice: “no te dejes influir excesivamente por los cursos de escritura que a veces quitan originalidad y crean escrituras robotizadas
Lo tendré en cuenta Elsita, lo tendré en cuenta.
Gracias

divendres, 18 d’abril de 2014

Brevedad de Una vez más


AUDIO: Una vez más

Mañana de abril que en un bostezo despiertas.
Me traes el sentir del silencio. Costumbre de verte partir.
Que no se acostumbra esta casa sin ti.
 ¿Qué será que el tiempo no cura?
Que siempre me parece nuevo el instante de un adiós.
Que aun sabiendo que vuelves, que regresarás a mi,
el silencio y el no verte, reverbera en mi latir.




Óleo de Juan Carlos Lazaro

dijous, 17 d’abril de 2014

Plagio del chiste de dejar de fumar

Si dejar de fumar fuera fácil, muchos de los que fuman abandonarían el hábito. Pero es complicado sobre todo para los empedernidos.

Mi marido fumaba a todas horas y desde muy joven. Cuando miramos fotos, recordando tiempos pasados, no hay ni una que no salga sosteniendo un cigarro.
Un día creyó que era momento de dejarlo. Tomó una decisión. Fue al especialista, le derivó a la enfermera, le dieron un tratamiento, pactaron reducir el numero de cigarros por día.
La casa olía mejor (su aliento también), daba gusto abrir el armario sin que apestara su ropa, disminuyeron las quemaduras de colilla en las sabanas, en la mesita de noche, en los muebles, la cerámica del lavabo se liberó de los topos amarillos, sus nuevas corbatas estaban intactas, tiramos camisas agujereadas como el Gruyere, las canas de su bigote no amarilleaban, al igual que sus dedos índice y corazón (esossss), sin ese manchón de nicotina.
En una palabra,  menos intoxicado y más marido que nunca. Empezó a engordar. Pero el pobre  no acabó de conseguir dejar de fumar.
Decidió ingresar en una clínica de deshabituación. Emplean métodos más drásticos y más efectivos. Conciencian que el tabaco mata, que perjudica seriamente la salud, que te envenena, que produce cáncer... en definitiva,  te quitan las ganas de fumar.

Pero... si Ernesto sigue fumando
_Si, si, pero sin ganas, hija, sin ganas.


En un QR

Inspirada en una idea que me pareció muy original, del último libro de relatos de Flavia Company "Por mis muertos", en el que incluye, en ciertos relatos, un código QR.
Según dice la autora: "como guiño al lector estableciendo un puente entre la lectura y la ilusión de la realidad. Realidad virtual, donde todo es aparente y nada hay tangible...."(Fragmento de la entrevista a la autora realizada por el Periódico de Aragon).





dimarts, 15 d’abril de 2014

Condenado a vivir



Hoy de nuevo ha quedado finalista en el concurso de microrrelatos de Wonderland un relato mío: "Condenado a vivir"



Decidí que uno moriría aquel día.
Al azar.
No importaba la edad que tuviera.
Lo escogí.
Cuando le separé el alma de su cuerpo, caí en la cuenta que al purgatorio no podría llevarlo porque estaba clausurado. Años atrás negaron su existencia. Pensé que intentar meterlo en el cielo era una condena demasiado severa. No se merecía aquel eterno paraíso de letargo. Así que pensándolo bien, lo devolví congelado a su madre. 

La inseminaron.
Ella encantada lo presentía en su entraña.
El cariño de madre no tiene medida.
Lo volvió a procrear y ...renació en el infierno de la vida. 

           





En clases de escritura se habla de...


En clases de escritura se habla de...

Todo. De figuras retóricas, de aforismos, de chistes, de prosa poética y también de filosofía, de literatura, de ficción vs realidad.
De proyectos literarios, se citan autores.
Como en la vida misma.
¡Ah! se me olvidaba, también hablamos de microrrelatos.

De la capacidad de síntesis que hay que tener, y de lo cortitos que han de ser, de 30 a 45 líneas, y de que tienen mas de un nombre: microcuento, minificción, microficción, cuento brevísimo, minicuento, cuentículo o cuentín ¡jijijijiji ¡ esta última nomenclatura si que me han gustado.



Sabemos que del cerdo  se aprovecha todo . Del cabo al rabo. En el microrrelato también (que nadie se me moleste con la comparación). En un micro(ibérico) nada sobra. Y si no se entiende, otro día, lo explico.

Del titulo al desenlace, pasando por la presentación y el nudo. El nudo que se me pone en la garganta cuando nos tildan de vagos, con lo inteligente que hay que ser, para con pocos personajes, en un tiempo determinado, escribiendo con el corazón (sobre todo eso) y en pocas palabras, acabemos contando una historia.  


Mañana a ver si soy capaz de crear un cuentín.



diumenge, 13 d’abril de 2014

Plagio del chiste del niño de la bicicleta

A Julia le gusta mucho recorrer la ciudad en bicicleta. Es consciente de los peligros que ello comporta, por el denso trafico, Desplazarse con ella es sentir el aire en su cara, que es como sentir la libertad. En primavera pone la bici a punto, después del letargo invernal de frío y lluvia.

Cuando era pequeña siempre le pedía a los Magos una bicicleta. Nunca llegó. El  año que se emancipó,  lo primero que hizo fue comprarse una.
Se fue a vivir frente al mar y cada día disfrutaba de un paseo en bici, con la brisa besándole la cara. Era feliz.
Precisamente, el día que fue a comprarla, lo hizo con su padre, así tuvo la ocasión de poder explicarle lo que siente una niña cuando tiene el deseo de un regalo, que año tras año, no llega. Frustración. Aumentada porque no pasó lo mismo con el hombrecito de la casa, su hermanísimo, que la tuvo nada más pedirla. Bien flamante.

Por una serie de circunstancias, la última bici, la mejor, la eléctrica, descansa en el sótano de su casa. Lleva allí tres años. Un día de estos la va a regalar para que alguien la disfrute. Ella, no puede hacerlo.

 Julia, si su hermano anda en bicicleta desde los seis años, ¡Mmmmm!...  ya debe estar muy lejos.
__Si. Si que está lejos.

Sección HECHOS DE DESHECHO, que son las verdades que no oculto

Hit Parade off Company. Metafóricamente hablando

Por regla general no me gustan demasiado los extranjerismos. Podemos nombrar todo con nuestro propio idioma. A veces es inevitable usarlos. Hoy lo haré.
El tema se refiere a un ejercicio.
Se llamará “Hit Parade off Company”. Representa la génesis que escogeremos para iniciar un microrrelato. El punto de partida. Bien sea una hipérbole, una elipsis, una metáfora, la paronomasia, o el retruécano...etc.
A mi me cuesta hacer estas cosas, y claro, que la profe sea un pozo de conocimientos es una ventaja (para ella) y para nosotros, pero yo, que me encuentro en el invierno de la vida, me he de espabilar y ponerme las pilas para trabajar. El tambor de mi pecho se acelera con el deseo de beber de los arroyos de sabiduría en las privilegiadas aulas del Ateneu. Y con el trabajo hecho, cuando prendan las luces del cielo, quiero reposar en los pétalos de una margarita acercándome a ella con mis alas de mariposa. Y besarla quedando atrapada en la enredadera de su amor.

Decía, que me cuesta mucho hacer estas cosas tan novedosas.
Para el “Hit Parade off Company” de hoy escogí la metáfora. Otro día escogeré otro germen.

Por cierto, el punto de partida que a mi verdaderamente me gusta, es el que cantaba Rocío, la de la copla ...¡qué le voy hacer!

AQUÍ para escuchar y ver a Rocio     




divendres, 11 d’abril de 2014

El pasado que vuelve

Un portazo en las narices merece quien causa el sufrimiento interno sin razón. Cuando cierro una puerta, dejando atrás la estela de un recorrido doliente de mi existir, raras veces la vuelvo a abrir.
Hace unos días apareció por mi despacho la persona más tóxica de mi vida. Que suerte que no la reconocí. Cuando caí en la cuenta de quién era, no daba crédito de su desfachatez volviendo a mi. Los años le han causado estragos, tantos como a mi, que ya es decir. Todo un horror. Han pasado, nada menos que 26 años. Fue entonces cuando le cerré la puerta con piedras y argamasa. Lo que se dice a cal y canto. Puse la gran barrera de mi corazón a su insolencia. Poco después me casé y rehíce mi vida.

Navidad año 1977. Pediatría Hospital Valle de Hebron

Por el contrario, hay un pasado que vuelve y me gusta recordar. Igual que el pasado que nunca se ha ido y sigue siendo.

En clase de escritura me he reencontrado con un compañero con el que trabajé allá por los años 70. Una gran persona.
Para estos recuerdos que me dejaron buen sabor, siempre tengo la puerta abierta.







Elipsoidalizando

Desde el primer día de clase he ido aprendiendo conceptos nuevos.
El de hoy me recuerda la nomenclatura de mis tiempos de estudiante en el siglo pasado, aquello de los agentes causantes de la enfermedad inflamatoria, como salmonelosis, tuberculosis, trombosis o litiasis y muchas más acabadas en sis.
Pero en clase de escritura se trata de una figura retórica que se llama construcción elíptica o elipsis.
Se supone que, de haber entendido bien, es aquello que no se cuenta y que el lector ha de sobreentender por el contexto. (inteligente ha de ser).
Y digo yo, qué raros estos escritores que no cuentan.
__ ¿Para qué escriben sino para contar? __
Si no que se lo digan a Flavia Company, cuando dice: "Me fascina contar y que me cuenten".
Como soy tan formal a la hora de hacer el ejercicio y me tomo las cosas al pie de la letra y ahí va mi más elaborada construcción elíptica:
"Esta es la historia, jamás contada, de una mujer llamada Anna, que en el año 1988.................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... Fin.
Os he NO-contado elípticamente la parte más interesante de la historia de mi vida. Tal vez una elipsis elevada a la máxima potencia. Ahora, como dijo Ana Maria Shua ”utilizar la fuerza, adversarios”.


*** La original frase de Ana Maria Shua hace referencia a que "Hay que trabajar con los conocimientos del lector para seducirlo y que sea él mismo quien complete el significado._ Hacer como en las artes marciales, donde se aprovecha la fuerza del adversario"._


dijous, 10 d’abril de 2014

Hiper-bolica-mente


Hiper- bolica- mente

No se trata de un macrosuper.
No se trata de bolas.
No se trata de temas mentales.
Es utilizar un “ornatus retorico” literario, ¡Buaff!. Se llama hipérbole.
Yo que soy tan mesurada en todo, a veces hasta demasiado, tengo que buscar un tema y exagerar. Como cuando digo que me entra el sol en casa y tengo que salir a la calle, porque no cabemos. He de exagerar mucho.
Seré optimista.
A mi me cuesta hacer según que cosas.
Si me da un infarto en el intento, diré que es una corazonada, o tendré que reconocer que mi cerebro es pequeño y no me cabe la menor duda. Desde que mi peso ha aumentado tanto, que temo hacerme un vestido de flores y que se acabe la primavera, creo que me he ralentizado en todo.

He empezado las clases de escritura, no he desayunado pensando, no he comido pensando, no he cenado pensando y no he dormido por el hambre.
Y no se si seré capaz de escribir en hipérbole.





dimecres, 9 d’abril de 2014

Habladurías


En el aula 403 del Ateneu, hay un grupo de diez apasionados que se reúnen para aprender a confeccionar microrrelatos.
Un extraño genero en auge. Dicen que no son ni chistes, ni aforismos, ni prosa poética, ni fábulas. Dicen que de allí se sale con argumentos para saber defender la brevedad. Y no debo decir nada más. De lo contrario sobrepasaré la estipulada línea 5.




dissabte, 5 d’abril de 2014

El baúl de mis recuerdos. Una secuencia de vida

Qué será que me despierto cada mañana con las mismas ganas de sentarme frente a mi ventana, para realizar la actividad que más tiempo me ocupa en mis sesenta: escribir.
Desde el cese forzado de mi trabajo, mi incapacidad física ha potenciado mi incapacidad intelectual.
Tengo ganas de aprender, como cuando era joven y me colaba en las clases de aquel profesor de guitarra que ensayaba con un reducido grupo de alumnas. Todas privilegiadas, porque sus padres podían pagar la matrícula.
Los míos, o no se lo podían permitir o no consideraron necesario hacer aquel gasto extra, dado que yo era niña. Es decir, espécimen del genero femenino. Según el concepto primitivo, que imperaba en España sobre los estudios y la mujer, a principios de los años 60, consideraba que no era tan necesaria la ilustración de las féminas.
En mi caso y en mi casa, el chico, es decir mi hermano, el hombre, es el que se llevó la mejor parte, aunque él en su recuerdo considere todo lo contrario. Colegio especial, internado de primera, clases particulares, lo mejorcito de aquella época (hermanos Maristas). Total, para acabar siendo un pésimo estudiante. Empezó varias carreras y no terminó ninguna porque siempre se quedaba en tercero de primero.
Yo como era niña, debía de aprender lo justito y no más.
Menos mal, que siempre que he querido una cosa, no me ha importado la dificultad del camino para conseguirla, que en muchos aspectos, ha sido tortuoso y duro, y aquella barrera, de no poder asistir a clase de guitarra, aún potenciaba más, mi curiosidad y mis ganas de aprender.
Evidentemente una
cosa me llevaba a la otra. No iba a clases de guitarra, pero tampoco tenía guitarra. Hasta que gracias a mis padrinos la conseguí.
Me colaba a escondidas en la clase y después en casa ensayaba. Así aprendí los acordes que me servían de acompañamiento.
Esto es una secuencia como tantas otras de aprendizaje autodidacta, para no perder la costumbre.
Toda esta introducción me lleva a expresar que, desde hace tiempo, alberga en mi una ilusión con la escritura.
La semana próxima se va a ver materializada, si no hay nada que lo impida.
Acudiré al Palacio Savassona, una casa señorial del siglo XVIII. Al Ateneu de Barcelona.
Esto si que va a ser un privilegio.
Entrar en su espectacular biblioteca, sentarme en cualquiera de sus salas, ser alumna y aprender.
Impartirá las sesiones Flavia Company. Cruzo los dedos para que nada se tuerza.

CONTINUARÁ

dijous, 3 d’abril de 2014

Plagio del chiste de la buena persona

Recibí una educación rigurosa, tanto en casa como en el colegio. Propia de aquellos tiempos, de los años 50. Basada en férreos valores: honradez, disciplina, puntualidad, prudencia, sacrificio, lealtad, respeto, amistad, etc.
Cuando tenia 20 años, la escuela en la que estudié la carrera de la que he trabajado toda mi vida, también fue hermética y exigente.
Lo he agradecido siempre, aunque por aquel entonces, por mi juventud, necesitaba rebelarme y de hecho me rebelé de muchas cuestiones, a base de esfuerzo interno.
No me arrepiento de nada, salvo en ocasiones, de haber sufrido más de lo necesario.
Puede que, en el transcurso de la vida, alguien que haya estado a mi lado, se haya resentido con alguna "menos buena" actitud mía. Puede que, en alguna u otra ocasión, haya podido ofender, molestar o herir a otros. Siempre he creído actuar conforme a mis principios y me consta que si alguien no me ha sabido interpretar es cuando se han creado conflictos. Eso a nadie importa.
En general me considero una buena persona.
Mirad si soy buena, pero que muy buena persona, que últimamente hasta ni madrugo, para que Dios ayude a otro.

Foto de internet