dijous, 26 de setembre de 2013

Trasplante

En el III concurso de microrrelatos ACEN (Asociación Cultural de Escritores Noveles)
Este microrrelato TRASPLANTE  ha sido seleccionado para aparecer en el libro solidario pues los  beneficios de la venta del libro irán destinados a AFA (Asociación de Familiares de personas con la enfermedad de Alzheimer y otras demencias de Castellón)
“Bocados sabrosos III"
Octubre 2013
Dedicado a mi amigo Teo que falleció en Barcelona a los 56 años, tras no superar un trasplante.




Traspasó el umbral de aquella puerta que se abría a la esperanza, en el preciso instante en que el destino se llevó a otro, el del recambio. La pieza adquirida en el generoso mercado de la muerte falló y quedó la esperanza atrapada en el intento. Entró prisionero de la incertidumbre y salió con la única certeza del ser.






7 comentaris:

  1. Hola Ana:
    Ay estas piezas de recambio que algunas veces pueden fallar.
    De todas maneras me parece generoso, que cuando se cierran los ojos humanos, se donen las partes aprovechables a la ciencia
    Muy buen relato.
    Petons, Montserrat.

    ResponElimina
  2. Hola Anna!!!, jó qué despistada estaba contigo. Te tenía enganchada por otros lados y hoy me he dado cuenta de que no, de que estás aquí, tan vivita como siempre. Problema solucionado.

    Tu mini relato me gusta y me parece complejo a la vez. He necesitado dos lecturas pausadas y me ha encantado la forma de narrar este trasplante que se lleva la ilusión en el intento. ¡Muy bueno!.

    Un besote Anna.

    ResponElimina
  3. Hola Anna, es este un tema tan "delicado" para mí. Es fascinante que los órganos de otras personas sirvan para dar vida a sus semejantes, pero por otro lado, está la otra cara de la moneda: se necesita morir para encontrar ese órgano, y después la compatibilidad con el que lo recibe.
    Por otro lado, resulta super maravilloso, dulce y magnífico que esos órganos que ya no servirán de nada en el "más allá" se utilicen para mejorar o salvar la vida de alguien. Es una doble vertiente, así como agridulce.
    Me ha gustado mucho tu relato, condensado, pausado, aunque me hubiera gustado que se salvara el protagonista, aunque ya se sabe que las historias no siempre acaban bien.

    Te felicito
    Besos

    Rosa.

    ResponElimina
  4. Bona nit Anna, un bon relat. Así es la vida del que está esperando un trasplante de órgano, no siempre las historias tienen un final feliz, pero vale la pena arriesgarse a perder la vida para vivir algo mejor.
    Un petó.
    Sor.Cecilia

    ResponElimina
  5. Yo como Laura también tengo mis dudas y recelos sobre este particular. sin embago he donado todo mi cuerpo a la ciencia.
    Es una cuestión visceral. Un tema delicado que tú has tratado con mucho tacto.
    Un abrazo, guapa!

    ResponElimina
  6. Anna,un microrelato perfecto. Yo apuesto por la donación por supuesto.
    Besos

    ResponElimina
  7. Un texto sentido querida amiga, bien nos traes el sabor agridulce de la esperanza, se apuesta siempre por la vida, por dar y recibir aun cuando a veces la esperanza se pierda en el intento .Como siempre tu sensibilidad y don para escribir toca la fibra sensible de quienes tenemos el placer de leerte.
    Un abrazo y mi admiración.

    ResponElimina