dimarts, 25 de desembre de 2012

Recuerdo de un blog cerrado y eliminado: El rincón de Anna

No fue fácil tomar la decisión de cerrar mi blog y menos aún de eliminarlo de la blogosfera. Tenía el alma en sus escritos publicados, compartía sentimientos con ingenuidad, respondiendo y creyendo en la gente que mostraba su acercamiento, incluso su amistad. Cuando entre esa gente encontré gentuza y los cómplices de esa gentuza, incapaces de reconocer los errores de una verdad, pero muy capaces hasta de insultar, de ofender (incluso con llamadas telefónicas) de manera cobarde y rastrera bajo anónimos, de humillar con indiferencia, de acusar públicamente de calumnia. Capaces de desvelar intimidades confidenciales que vi reflejadas en escritos de terceras personas.
 ¡Qué fuerte!
Sentí tan honda la traición, que desapareciendo mi tranquilidad, pasé a tener una actitud defensiva y desconfiada. No quise seguir dando "margaritas a las cerdas", porque esas no merecían entrar más en mi casa, de la misma manera que desaparecí de sus propias casas. Nos convertimos en non gratas.
Si un día abrí mis puertas para compartir confiada mis cosas a través de la palabra, las imágenes, los vídeos, la música, los poemas, etc. Un día lo cerré y hay actos que no perdono y cicatrices que no se borran.

Me queda una última cosa que decirte:
Me hiciste una pregunta y me limité a contestar con la verdad.

Hoy te mereces esta otra respuesta. Solo para ti:


La verdad, no me duele, me duele la  traición por la espalda.
La verdad, no me duele, me duele la deslealtad de violar la confidencia.
La verdad, no me duele, me duele la alevosía de tu imprudencia.
La verdad, no me duele, me duele la vileza de tu palique.
La verdad, no me duele, me duele la mezquindad de tu cobardía.
Me duele que hayas puesto mis palabras en boca de terceros.
¿Cómo va a dolerme la verdad de mi sentimiento?
No tenía que haber dado "margaritas a los cerdos", porque tú vomitas ignominia. Me lo has demostrado. Te detesto.


Hoy me dueles en el alma, eres una nefasta experiencia, pero mañana serás sólo un recuerdo.